+ Dante Place
se forman en 1994 como trío con Nani Castañeda (batería), Migue Haro (bajo y coros) y Juan Alberto Martínez (guitarra y voz). Nani y Migue reparten desde entonces su «actividad musical» entre Niños mutantes y Mamá Baker, otra de las principales bandas del panorama granadino. En el verano de 1998 se une al grupo como guitarrista Manolo Requena (Naranja mecánica). En el verano del 2000 para la grabación de Otoño en Agosto se une al grupo Rafael Torres.
Formación actual
Nani G. Castañeda: bateríaMiguel Ángel Haro: bajo, guitarra, coros
Juan Alberto Martínez: voz, guitarra, teclados
Andrés López: guitarra
El nombre
Fue en Berlín, en una exposición titulada «Señor mutante». Imágenes agresivas de niños mutantes, fotos de fetos, esculturas extrañas… Las imágenes captaron la atención de Juan Alberto, el cantante, que se llevó un poster a su casa y comenzó a dar vueltas a las ideas de Sr. Mutante, o Dr. Mutante… A Nani le gustaba la expresión «Niños… «. Estaba claro. había que mezclar los conceptos. Migue, el bajo, un buen dibujante, hizo unos bocetos de niños mutantes surfeando entre planetas… El nombre estaba decidido y claro: NIÑOS MUTANTES.
Sus influencias confesadas son muchas, tantas que no podemos decir que haya ninguna decisiva, pero podríamos resumir en clásicos como Beatles, Los Brincos, David Bowie, Velvet Underground y contemporáneos como Pixies, P.J. Harvey, Deus, Suede… y otras ajenas a la música pero igualmente importantes en la construcción de la arquitectura personal de N.M. Pese a tantas referencias, si hay algo destacable es haber conseguido una identidad propia fuera de estilos fáciles de encasillar. En este sentido, la crítica ha dicho N.M. cosas como «composiciones tan sensibles como incisivas», «tienen personalidad de sobra para encontrar su propio espacio», «infantes terribles cuyo futuro se presenta atractivo», «te hacen sangrar emociones descontroladas», «N.M. recogen la herencia de los Surfin Bichos», «si Bukowski y Ginsberg tuvieran 20 años este trío sería un quinteto», «una banda de rock que conjura la mala leche de los Pixies y la vulnerabilidad de los Smiths, que cuenta con un vocalista que comunica (y canta en castellano letras inteligibles), que extrae de la sencillez del formato guitarra-bajo-batería chispazos emocionales y que también cuenta con piezas de genuino pop».
