Josh Rouse, el artista norteamericano que ha pasado a la historia de la música con mayúsculas merced aobras de la altura de 1972 (2003) o Nashville (2005), continua trazando una trayectoria intachable, huyendode etiquetas y evolucionando en cada obra marcado por el devenir de su propia vida. Ejemplo claro dequién plasma en su arte todo aquello que le rodea a diario, ejemplo claro también de quién vacía su alma através de sus canciones.
Si bien la maravillosa Quite town, considerada ya todo un clásico, incluida en Subtitulo (2006), ya ibadedicada a la ciudad alicantina de Altea, donde residió un tiempo, su progresivo acercamiento a la culturamediterránea desemboca en El Turista (2010) un álbum marcado por su definitivo asentamiento en elLevante, donde dejaba claro que siempre está abierto a nuevos caminos, llegando incluso a grabar variostemas cantados en castellano.
Josh presenta ahora su nuevo proyecto junto a los músicos que le han acompañado en su última época,Cayo Bellveser (bajo, piano y voces) y Xema Fuertes (tres cubano, banjo, guitarra, batería y voces), ambosya con un amplio bagaje a sus espaldas. Junto a ellos ha dado forma a este precioso álbum en cuyagrabación han participado además Esteban Perles, Paco Loco (en cuyo estudio se han grabado algunascanciones), Raúl Fernández (Refree) y Robert Di Pietro.
Josh Rouse & The Long Vacations remite en su presentación visual al estilo de los viejos discos de jazzclásico, un aroma que también se respira en el fondo de estas nueve canciones que pasean sin complejospor diversos continentes, pareciendo tomar lo mejor de cada uno de ellos para mostrarlos desde suespecial forma de hacer música.
Trece años después de su debut, Josh Rouse sigue siendo una marca de absoluta garantía, con el atractivoañadido de sorprendernos en cada nueva entrega.




