American Aquarium
Originarios de Carolina del Norte, uno de los centros de gravedad del country alternativo, AMERICAN AQUARIUM llevan en activo desde el 2005.
Es en este año cuando unos chavales de la ciudad de Raleigh, amantes de bandas como Whiskeytown o Drive By Truckers, decidieron juntarse para hacer música. Suobjetivo, facturar canciones honestas a partir del trabajo duro y un genuino amor por el rock & roll. No importa si lo llamas alternative country, americana, o rock de raíces, su música es nueva y fresca, pero también influida a su vez de muchas y diferentes vertientes del cancionero norteamericano.
El compositor y líder de labanda BJ Barham, con tan solo 26 años, proporciona a sus cuatro compañeros composiciones que toman vida a partes iguales de enérgico rock springsteeniano,demoledoras letras country e introspección indie. Desde universitarios, a moteros tatuados o modernos, la banda ha demostrado su facilidad para cruzar fronteras. Su primer trabajo, editado de manera totalmente independiente y ahora descatalogado, recibió una buena acogida en sitios especializados como NoDepression, NineBullets, Altcountry o RootsHighway.
Su visceral propuesta, directa al corazón, disparada a la entrepierna, caló hondo y empezaron a girar por toda norteamérica aupados por la escena universitaria. Ese primer disco tuvo continuidad en dos trabajos más desde la independencia. El EP “Bones” (2008), asimismo descatalogado, y su primer gran disco, “The Bible and The Bottle” (2008), que lesllevó a fichar por Last Chance Records.
Con ellos han registrado dos álbumes estupendos, “Dances For The Lonely” (2009) y el más reciente “Small Town Hymns”(2010), llenos de buen rock americano. Recientemente han publicado “Live In Raleigh”, un disco en directo donde estos jóvenes criados en el regazo del punk y elgrunge demuestran en vivo como dar una nueva vida a la música de raíces.
Temas como "Katherine Belle", "City Lights", "Mary Mary", "Hurricane" o "Coffee and Cigarrettes" son testigos de que está en buenas manos. Siendo como son, una banda que pasa la mayoría de su tiempo entre la furgoneta y los escenarios, su cohesion conforma una nueva y brillante visión del aspecto que la americana tomara en los próximos años.
The Sadies + Holy Family
Hablar de un concierto de The Sadies es hablar de lección de rock.Atemporal, con conocimiento de causa y de efectos, sin defectos, curtidoen la carretera, sin prejuicios, sin perjuicios. Repetimos: es hablar delección de rock. En septiembre nos dieron la última, cuando visitaronel festival Turborock.
El sabor de boca que dejaron fue mucho más que bueno. Mucho más. Ahora regresan no solo con su último trabajoen la mochila, el noveno, “Darker Circles”, que data de 2010 y los haconfirmado en lo alto del mejor rock norteamericano, sino con todo sucancionero, ese que lleva desde 1998 aplicando elegancia y mística a un legado que nos remite a sus paisanos The Band y a tantas otras cosas,desde Duane Eddy a The Shadows o The Sonics, pasando por el bluegrass.
Y también con la presentación de nuevas composiciones, que verán laluz en su próximo trabajo. Un legado que en sus manos se expresa sincomplejos y no entiende de reciclajes: un híbrido de garage, psicodelia,rockabilly, surf y country con sabor a montaña que late versátil por fueray cuajado por dentro.
Que no solo les ha servido para ubicarse entre losfavoritos de los seguidores del rock de bota y corbata fina, sino tambiénpara convertirse en la banda de acompañamiento por excelencia delcountry alternativo y sus alrededores: entre otros, han dado coberturaa Neko Case, Jon Spencer, Jon Langford, Andre Williams y John Doe.Recordad: lección de rock.
Wayne Hancock
Desde su impresionante debut en 1995, con ‘Thunderstorms and Neon’, Wayne ‘The Train’ Hancock ha sido el indiscutible rey del swing, honky-tonk, western, blues y texas rockabilly.
Siempre considerado como una anomalía entre sus colegas de la música country, la interpretación inflexible de Wayne de la música que le gusta es, en realidad, lo que le define: llena de tradición, pero nunca ‘retro’.
Esto le ha hecho convertirse en el bicho raro del siempre purista sonido americano. En palabras del propio Hancock: "Hombre… yo soy como una puñalada en el tejido de la música country en Nashville. ¿Ves las manchas de sangre que poco a poco se van extendiendo? Ese soy yo".
Wayne, apodado ‘El Tren’, marca desde el minuto 0 un ritmo frenético y vertiginoso. Sudar en sus shows es algo inevitable ya que contagia a todo el respetable su pasión por la música y no cesa en su empeño hasta que todo el mundo se pone a mover el esqueleto a ritmo de boogie-hillbilly.
Josh Rouse
Josh Rouse, el artista norteamericano que ha pasado a la historia de la música con mayúsculas merced aobras de la altura de 1972 (2003) o Nashville (2005), continua trazando una trayectoria intachable, huyendode etiquetas y evolucionando en cada obra marcado por el devenir de su propia vida. Ejemplo claro dequién plasma en su arte todo aquello que le rodea a diario, ejemplo claro también de quién vacía su alma através de sus canciones.
Si bien la maravillosa Quite town, considerada ya todo un clásico, incluida en Subtitulo (2006), ya ibadedicada a la ciudad alicantina de Altea, donde residió un tiempo, su progresivo acercamiento a la culturamediterránea desemboca en El Turista (2010) un álbum marcado por su definitivo asentamiento en elLevante, donde dejaba claro que siempre está abierto a nuevos caminos, llegando incluso a grabar variostemas cantados en castellano.
Josh presenta ahora su nuevo proyecto junto a los músicos que le han acompañado en su última época,Cayo Bellveser (bajo, piano y voces) y Xema Fuertes (tres cubano, banjo, guitarra, batería y voces), ambosya con un amplio bagaje a sus espaldas. Junto a ellos ha dado forma a este precioso álbum en cuyagrabación han participado además Esteban Perles, Paco Loco (en cuyo estudio se han grabado algunascanciones), Raúl Fernández (Refree) y Robert Di Pietro.
Josh Rouse & The Long Vacations remite en su presentación visual al estilo de los viejos discos de jazzclásico, un aroma que también se respira en el fondo de estas nueve canciones que pasean sin complejospor diversos continentes, pareciendo tomar lo mejor de cada uno de ellos para mostrarlos desde suespecial forma de hacer música.
Trece años después de su debut, Josh Rouse sigue siendo una marca de absoluta garantía, con el atractivoañadido de sorprendernos en cada nueva entrega.
Eilen Jewell
Eilen Jewell, americana nacida en Idaho hace escasos 30 años, factura desde hace cuatro preciosos discos de desamor campestre.
Su delicadeza al cantar puede recordarnos a Peggy Lee, y el estilo country folk de sus baladas hace que sonriamos pensando en Patsy Cline. ‘Boundary country’, su primer disco, estaba lleno de medios tiempos tristones para escuchar a la luz de la luna en el campo. Con algún arreglo folk que recordaba al primer Dylan, las 13 canciones de su disco debut hacía pensar en un tributo musical a las crooners vaqueras y recordaba bastante al ‘Shadowland’ de Kd Lang.
En ‘Letters from sinners and strangers’, su segundo disco editado en 2007, Eilen se desmelenaba un poco más y, aunque seguía con la cadencia campestre y llegaba a versionear el ‘Walkin’ down the line’ de Dylan, ya se podía adivinar un espectro de estilos más amplios al aumentar el volumen de revoluciones en los temas y rockerizarlos un poco. Siempre acompañada de su fiel contrabajo y la batería básica con escobillas , en este disco Eilen ya tocaba palos más cercanos al rockabilly clásico.
‘Letters from sinners and strangers’ le trajo el reconocimiento en su país. El disco entró en los diez primeros puestos de las listas de radio y obtuvo varias nominaciones en las habituales listas de «lo mejor del año» en diferentes publicaciones. La gira de presentación le llevó por todo Estados Unidos llegando a compartir escenario con clásicos de la escena como Loretta Lynn o los Hacienda Brothers.
Se ha preocupado de escuchar a los maestros. Desde Woody Guthrie hasta Elvis Presley y Buddy Holly pasando por los The Animals o los Kinks, tal y como ella reconoce. Esta mezcla de estilos ha hecho que su música crezca en arreglos para su nuevo disco, ‘Sea of tears’.

